Hoy, 31 de octubre es Halloween! Ok no. No me voy a poner a hablar de lo que se hace en Halloween o derivados. No culpo a los niños que vienen a reventarme la puerta todas las tardes a intentar asustarme, con máscara o con disfraz igual les daré sus caramelos con cianuro. Tampoco voy a negar que lo he celebrado de "chibola", siendo la última vez disfrazada como futbolista del Deportivo Municipal. Cabe recordar a mis lectores que siendo peruana, en mi país se celebra a su vez el "Día de la Canción Criolla", prácticamente Patrimonio Cultural y se celebra con guitarra y cajón...un pisquito tampoco caería nada mal. Tal es así que hoy me transformo en el Narrador de Cuentos y, les quiero contar una historia de una amiga muy especial. Y la contaré como si fuera ella...
Me acuerdo aquella vez, cuando te conocí. Recuerdo aquella noche, pero no recuerdo ni cómo te vi (literal.) pero eso sí te diré que yo me enamoré...de tus hermosos ojos café y tus labios que hasta ahora no olvidaré. Sentí muchísimas cosas en el camino; tanto que sentí que había perdido el corazón, no me arrepiento porque llegué a sentir cosas que ya no creo. Nunca me arrepentiré el haberte querido
Sabes que te di todo mi amor como una rosa roja entre mis manos, como una flor azul echa de llanto, te pedí que no hicieras caso cuando te hablaran de mí, mi vida la he cambiado por ti. La gente es mala y envidiosa, ellos solo trataban de hacernos daño.
Y así te fuiste de mi lado, lloró mi corazón sacrificado. Yo que te quise con pasión. Aún te quiero, aún espero que vuelvas, que si no vuelves mi amor no tiene consuelo, Porque si algún dia te acuerdas de mí, recuerdes que yo, te quise tanto y sin piedad te fuiste de mí. Regresa, llena el vacío que dejaste al irte, aunque sea para despedirte. O para que me mires a la cara y sin temores decirte que el amor de mis amores siempre fuiste y serás tú. ¿De qué diablos estoy hecha si sólo soy feliz estando contigo?
No quieres saber de mí, me negarás la luz de tu mirada y el calor que un día me diste, pero jamás impedirás que aún te ame como ayer y que al oir tu nombre, duela. No sé que será de mí, si ya me había acostumbrado a vivir para ti. La culpa la tengo yo, por tener un corazón, regalarte mi alma y perder completamente la razón. ¿Dónde te encuentras? ¿Qué cosa estás haciendo sin mí?
Definitivamente, no sé si soy valiente o soy cobarde, por quererte tanto y tenerte que olvidar. Sé que tengo brazos y piernas para surgir, para volver por mis pasos andados con la esperanza de que tú seas feliz. Te aseguro que nunca diré nada de lo que pasó, este secreto morirá conmigo. No te preocupes que todo lo nuestro queda entre tu y yo.
Ya está bien la amiga no existe, sin embargo tan ficción no es... Pero la idea es compartir este día en que los peruanos nos sentimos orgullosos. Y escribir este post me ha dado mucha sed, MOZO UNA RONDA MÁS, por favor.