Nunca estuve segura al 100% de qué "joracas" estudiar, me gustaba desde ser odontóloga hasta periodista deportivo. Salí de mi test vocacional desmotivada totalmente cuando me dijeron que no servía para una carrera numérica. No se sí fue ímpetu o simplemente ganas de joder a la psicóloga del colegio el escoger la carrera de administración.
Siempre fui floja en números, (bueno no solo en números...) he pasado siempre ajustando el *. Tenía la habilidad para cualquier cosa menos para aritmética y razonamiento matemático. Tal es así que pretendía comerme el verano e ingresar a la Pre, pero mi mamá se puso terca y jodida obligándome a que diera examen. Virtualmente me sentí muy nerviosa ese domingo 7 de noviembre del 2010; realmente me cagaba de miedo, tanto que ni desayuno tomé. El aula R-102 fue testigo de mi temor excesivo mientras intentaba resolver la mayor cantidad de ejercicios. Al salir moría de hambre... mi intestino grueso se había comido al delgado.
Mi mamá había levantado un altar en mi casa poniendo mi foto al costado de San Judas Tadeo "El santo de los imposibles", hasta que SI INGRESE CARAJO! Fui feliz, mi viejita también y la billetera de mi papa fue la que más celebró.
Me meti al taller de matemática, al cual solo fui 2 semanas; las demás, hueveaba por la universidad como si fuera mi parque de diversiones; y también, a marinera...evitare de hablar de mi nivel de baile.
Llego el día, estaba emocionada y con cara de cojuda...con el tiempo conocí a gente muy chevere pero en mi primer ciclo me fue pésimo. Tenía un enamorado que más de lo que celaba por cojudeces que lo que ayudaba, en mi dejadez jale con roche cursos pichangas. Por lo que prometí que ningún enamorado me iba a arrebatar mi sueño de ser la mejor administradora, llego el 2012 y me topé con el hijo de Don Pedrito, la historia se cuenta sola.
Ahí entendí que tenía que pasar los próximos cursos, así que, siguiendo con la famosa frase: "El fin justifica los medios ", tuve que ingeniármelas para hacerlo.
Tengo la suerte de que mi papá haya estudiado administración, sino hubiera sufrido con la mayoría de mis trabajos, en conclusión sé más de Teva que el mismo Gerente General. Sin embargo, algunas de las lecturas me mataban, ya que DETESTO LEER... En el colegio nunca abrí un plan lector, me bajaba los resúmenes y los ponía debajo de mi examen para alegrarme por algún 13. Lamentablemente, en la universidad los resúmenes de internet NO SIRVEN, ENTIENDAN!
Tengo la suerte de que mi papá haya estudiado administración, sino hubiera sufrido con la mayoría de mis trabajos, en conclusión sé más de Teva que el mismo Gerente General. Sin embargo, algunas de las lecturas me mataban, ya que DETESTO LEER... En el colegio nunca abrí un plan lector, me bajaba los resúmenes y los ponía debajo de mi examen para alegrarme por algún 13. Lamentablemente, en la universidad los resúmenes de internet NO SIRVEN, ENTIENDAN!
Mi primera "gran hazaña" ( por decirlo así...) fue en mi bica ( llevar 2 veces un curso...) de historia universal. Tenía que sacarme un 11 para pasar y la hice...tuve que leer todo lo que no leí en mis años colegiales, tenía sueños con Mussolini y pesadillas con Hitler diciendo que me iba a hacer jabón. El 4to ciclo, jale 2 cursos y carajo! Mi papá casi me degolla.. No se sí de castigo o para ser un poco más responsable ingrese a trabajar a Bembos , donde me destruyeron física y mentalmente. Hice cosas que jamás pensé hacer, como limpiar baños con tremendos submarinos. Las cosas definitivamente cuestan y tenía que desahuevarme para entenderlo.Así llegué a la mitad de mi carrera, contra todo pronóstico.
Todo era tan complicado y procedi a usar mis artimañas para aprobar, hice mi papelito recordador de temas...osea un plagesazo pegado detrás de mi carnet universitario para Administración del Personal...morada como Barney logré aprobar. Como hazaña total tengo el recuerdo que necesitaba sacarme 13.5 para pasar Costos y presupuestos; literalmente me saqué el ancho estudiando, fui a academia toda la semana y logré la tan ansiada nota a punta de café aunque de niña lo odiaba, me parecía horrible y hasta pensé que amargaba a las personas..(sorry abuelos pero sigo pensando que es cierto...) Llegué a la universidad y ahora la amargada soy yo. Es tomar café o morir.
Eso si no todo es malo, me considero una excelente expositora, la mayoría de profesores dicen "Si la srta. Alvarez expone les estaría regalando nota" he desarrollado con el tiempo este talento de florear no solo a nivel académico...sino a nivel sentimental y amical.
Aún no acabo la carrera pero siento que he ganado varias batallas, luchar por lo que quiero ser, es lo que me mantiene en pie. Esto no es fácil...ESTAR EN LA UNIVERSIDAD ES UNA COSA DE LOCOS...